Empieza por la orden original
Antes de abrir el equipo, busca la reparación anterior: qué se hizo, qué pieza se instaló, la fecha y las notas de recepción. Con ese historial, la conversación se basa en hechos y no en suposiciones.
Registra el regreso como una orden nueva
No modifiques el trabajo original. Crea una orden nueva y vincúlala con la primera. Así sabrás con qué frecuencia regresa cada tipo de reparación o cada pieza.
Revisa el equipo frente al cliente
Repite las mismas pruebas de la primera recepción: encendido, pantalla, táctil, cámaras, carga y botones. Si hay daños nuevos, como golpes o líquido, tómales fotos.
Define la causa
- Falla de mano de obra o de la pieza: repárala sin costo y dilo con claridad.
- Daño nuevo: explica lo que encontraste, muestra las fotos y cotízalo como una reparación nueva.
- Causa dudosa: prueba el equipo más tiempo antes de prometer algo.
Mantén informado al cliente
Quien regresa con un equipo ya viene molesto. Envíale avisos de estado conforme avanza el trabajo para que no tenga que llamar a preguntar.
Analiza los regresos cada mes
Cuenta los regresos por tipo de reparación y por pieza. Si un lote de pantallas o un técnico aparece una y otra vez, ya sabes qué corregir.
RepairAmigo es un software gratuito para talleres de reparación con órdenes, historial de clientes y avisos de estado, para que dar seguimiento a los regresos tome segundos y no horas entre papeles.
¿Preguntas?
Lea la guía de instalación o vuelva a más sobre RepairAmigo.
Hecho en Texas.